Los textos en este blog tratan sobre un ¨viaje¨ muy importante de mi vida, el traslado desde los Balcanes, específicamente de Serbia, a España. Sin embargo, dado que la mayoría de los viajes implica tanto ida como vuelta - aunque todavía no sé si el mío será uno de esos - decidí escribir mis experiencias y recuerdos con la intención de, ni por accidente ni con propósito, no olvidarme de dónde provengo y dónde, si aparece el momento adecuado en un futuro, debería regresar.

Milunka Savić: Del héroe honrado a la heroína olvidada

                   
Milunka Savić: Del héroe honrado a la heroína olvidada
                 
     Teniendo en cuenta el hecho de que en numerosos inicios se encuentran mujeres - las madres inevitablemente asisten a los nacimientos de sus hijos, una maestra al comienzo de la educación de sus alumnos - decidí que al principio del año 2012 en este blog se hallaría el texto sobre una mujer que, además de ser una madre y en cierto sentido una maestra, se convirtió en una de las primeras guerreras en Serbia. Se trata de Milunka Savić, la persona que con tan solo veinticuatro años se alistó en el ejército serbio y participó en la Primera Guerra Balcánica.
     Nacida el año 1888 en el pueblo de Koprivnica (al suroeste de Serbia), justo en el estallido de la Primera Guerra Balcánica (1912), Milunka se cortó el pelo, se puso un gorro de los soldados en su cabeza, así como unos pantalones y se dirigió hacia Belgrado con el fin de alistarse entre los voluntarios. Mas lo consiguió con un poco de engaño, presentándose como hombre Milun, y no solo luchó en la Primera, sino también en la Segunda Guerra Balcánica (1913); después de la Batalla de Bregalnica (del 30 de junio al 8 julio de 1913) incluso ganó su primera medalla por su valentía. Con la misma valentía luchó en la Primera Guerra Mundial en la que, durante la Batalla de Crna reka, capturó veintitrés soldados enemigos. Tanto para este trabajo, como para muchos otros, recibió los honores más altos, entre otras, dos Legiones de Honor francesas. De esa manera empezó a verse como uno de los héroes de la Primera Guerra Mundial.
     Sin embargo, el motivo por el cual escribo acerca de Milunka en este blog no es solamente por su condición de héroe, sino igualmente por su transformación en una real heroína. De hecho, poco después de que se acabara la Primera Guerra Mundial, Milunka sustituyó la carrera de guerrero por el cuidado de niños; en su modesta casa en Voždovac, un suburbio de Belgrado, con la excepción de su hija biológica Milena y tres hijas adoptadas - Milka, Višnja y Zorka - residieron más de treinta niños. A parte, mantuvo todos los niños sin ningún tipo de ayuda, de manera que, aunque hablaba bastante bien inglés y francés, consiguió empleos poco remunerados. Por ejemplo, fue empleada como costurera en una fábrica de uniformes militares, luego como cocinera y desde 1927 como limpiadora en el Banco Hipotecario de Belgrado (ocho años más tarde la ascendieron a limpiadora de la oficina del director de este banco).
     A pesar de la dura vida, Milunka se negó a trasladarse a Francia y recibir la pensión del ejército francés debido a su participación en la Pimera Guerra Mundial al lado de los aliados. Más que eso, a su nieto Dejan Stankov, como él mismo reconoció en una entrevista, hasta le permitía jugar usando, debido a la poca estima que las tenía, todas las medallas recibidas, de las cuales él construía trenes y los arrastraba por el suelo. Tal y como corresponde a una heroína extraordinaria y a una gran mujer.
     En relación con el juego, pero esta vez con el juego de roles, subrayo que en este texto no pretendo concluir que el papel de héroe únicamente lo pueden interpretar hombres, o guerreros, y el de heroínas nobles madres y mujeres dignas. Al contrario, creo que precisamente el caso de Milunka Savić niega cualquier sentido erróneo de mis palabras. Porque, al menos en Serbia y al menos en mi opinión, para transformarse en una heroína - una mujer lograda que no queda derrotada en ninguna de las diferentes batallas a las cuales se enfrenta - una persona primero, por desgracia, tiene que ser héroe (uniéndose a un ejército o de otra forma); hace exactamente un siglo, Milunka lo sabía. Tal vez por eso, al terminarse la Primera Guerra Mundial, rápidamente fue olvidada. Mucho antes que de verdad muriera en Belgrado el 5 de octubre de 1973.
     ¿Cómo sería tu respuesta a la pregunta de si Milunka Savic fue principalmente un héroe o heroína? 

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