Los textos en este blog tratan sobre un ¨viaje¨ muy importante de mi vida, el traslado desde los Balcanes, específicamente de Serbia, a España. Sin embargo, dado que la mayoría de los viajes implica tanto ida como vuelta - aunque todavía no sé si el mío será uno de esos - decidí escribir mis experiencias y recuerdos con la intención de, ni por accidente ni con propósito, no olvidarme de dónde provengo y dónde, si aparece el momento adecuado en un futuro, debería regresar.

Epopeya sobre una madre y una hija

Epopeya sobre una madre y una hija

      ¡Estoy tan feliz porque una vez más las cigüeñas volvieron a Serbia! Estoy tan feliz que... Que tengo que felicitar por su bebé a mi buena amiga Bojana escribiendo sobre ella en mi blog. Aunque, lo mejor sería empezar esta historia desde el momento en que me enteré de su embarazo.
     De hecho, justo al acabar el período de exámenes en la Facultad de Ciencias Políticas de Belgrado (enero y febrero), en concreto el día 28 de febrero, Bojana me contó que había aprobado un test importante. Por supuesto, inmediatamente le pregunté de qué test se trataba. Ella, sin ninguna vacilación, me respondió: "Babyrapid! ¡Estoy embarazada!"
     Entusiasmada por su embarazo, así como por el compromiso que pronto siguió, tuve la curiosidad de cuándo se casaría y qué tipo de celebración llevaría a cabo. En este sentido, Bojana me informó de que la boda sería en el mes de julio de este mismo año y me invitó a la misma. Además, en relación a la celebración, lo primero fue enseñarme, irónicamente, varios tipos de una boda serbia: "Svadbičica - en la cual participan la novia, el novio y los padrinos; svadbuljak - la novia y el novio, los padrinos y los padres; svadbica - la novia y el novio, los padrinos, los padres y buenos amigos, svadba o una boda corriente – todos los mencionados más los abuelos; svadbetina - todos los mencionados más los conocidos y los vecinos; svadbara – todos los dichos más los amigos de la guardería, de primaria y del instituto." Luego, de acuerdo con estos tipos, decidió celebrar una svadbica que se parecía a una boda en la que nos hemos alegrado por dos causas: su matrimonio y el embarazo. Menos de un mes después, Bojana fue invitada a mi boda, que se parecía a una svadbetina, donde los músicos, a nuestra petición, tocaron una canción de la serie Volverán las cigüeñas (Vratiće se rode) y nosotras la cantamos y la dedicamos a su hija (en aquella época ya se sabía que sería una niña). De esa manera, incluso antes del día de su nacimiento, el 29 de octubre, el bebé obtuvo su primera canción.
     No obstante, respecto a mí, aún no he conocido en persona a la hija de Bojana, ya que no vivo en Serbia, pese a que he escuchado mucho de ella. Por desgracia, he oído que tiene, o tenía (lo que sería mucho mejor), un soplo cardíaco, por lo que mi amiga se vio obligada a quedarse con ella en el hospital más tiempo de lo esperado. Sin embargo, al comunicarme esta triste información, Bojana estaba convencida de que su bebé estará bien porque la pequeña tenía, como dijo, un corazón heroico. Similar al suyo, pensé y me senté en una mesa con el fin de escribir una epopeya o un poema heroico sobre ambas.
     Al principio ideé en comenzar este texto - escribir una epopeya, sin embargo, era una faena demasiado compleja - con, en mi opinión, las sabias palabras de mi antiguo profesor de física. Él advirtió a todos nosotros, los alumnos, antes de la graduación, que no deberíamos alegrarnos por el inicio de estudios universitarios ya que no nos esperaba una vida más fácil que la del instituto. Por otro lado, subrayó que tampoco era necesario sentir miedo de ese cambio - los cambios son buenos - debido a que, por ejemplo, el hombre que se atreve a cambiar o reemplazar la Tierra con otro planeta será el que contribuirá a la supervivencia de la humanidad. Y aunque yo en general estaba de acuerdo con las palabras del profesor, las recordé y las quise usar para impedir el posible susto de Bojana por su propio cambio - la conversión en una madre - yo todavía deseo la duración de por lo menos una cosa. De hecho, al haber experimentado una inmensa felicidad porque una vez más las cigüeñas volvieron a Serbia y mi amiga fue madre, deseo que las cigüeñas sigan volviendo. Y mientras haya madres e hijas heroicas que conviertan un texto ordinario en una epopeya, creo que mi deseo no sólo se cumplirá. ¡Se seguirá cumpliendo!
     ¿Pueden las mujeres que hoy en día optan por ser madres considerarse las verdaderas heroínas del nuevo siglo? ¿Qué opinas? 
Dedicado a Bojana Uskoković y a su bebé.

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