Los textos en este blog tratan sobre un ¨viaje¨ muy importante de mi vida, el traslado desde los Balcanes, específicamente de Serbia, a España. Sin embargo, dado que la mayoría de los viajes implica tanto ida como vuelta - aunque todavía no sé si el mío será uno de esos - decidí escribir mis experiencias y recuerdos con la intención de, ni por accidente ni con propósito, no olvidarme de dónde provengo y dónde, si aparece el momento adecuado en un futuro, debería regresar.

En el blog / Sobre Dios

En el blog / Sobre Dios

     Hace poco a Sergi, mi marido, le puse a estudiar las declinaciones y me pareció que progresábamos hasta llegar a la lección del acusativo, la cuarta de las siete cuantas existen en el idioma serbio. Las preguntas formuladas acerca de él/ella - ¿a quién o a qué? - Sergi no las acababa de comprender. Así que traté de darle la mayor cantidad posible de modelos, por ejemplo, ¿a quién tienes en el punto de mira?
     Sin embargo, después de pronunciar esta última cuestión, realicé una pequeña pausa ya que Sergi me estaba mirando perplejamente, como si quisiera decir que no tiene nadie. Le respondí silenciosamente que yo tampoco, tal y como ninguna persona de mi familia.
     Por lo menos es lo que cuenta mi padre numerosas veces, cada vez que menciona la experiencia de su abuelo Đuro, el único soldado serbio de nuestra casa que participó en la primera batalla de la Primera Guerra Mundial (la Batalla del Cer). En relación con esto, como narraba el bisabuelo a sus nietos, no sabía seguramente si durante los combates provocó la muerte de algún soldado, pero afirmaba que él nunca lo haría intencionadamente. Al parecer, disparaba desde la zanja al enemigo, grande y a menudo invisible, a la Monarquía austrohúngara. Por otro lado, ninguna vez tuvo a vista de tiro, diciéndolo así, a un hombre vestido con un uniforme que no fuera el suyo.
     Por la misma razón, bromearon con él sus nietos, mucho tiempo después de la batalla, los austro-húngaros le capturaron y le enviaron a trabajos forzados en un pueblo del país aliado, Alemania. Se trataba de lo siguiente: debido a la movilización, en Alemania no había suficientes personas capaces de cultivar la tierra, por lo que el bisabuelo a lo largo de siete años se dedicó a la agricultura.
     No obstante, a pesar de no recibir cierta compensación monetaria por todos esos años de trabajo, volvió a casa sano y salvo, se casó y tuvo hijos. Pero en aquel momento, sus compañeros de la época de la guerra, así como desde el primer día de preso, mencionaban la posibilidad de que el bisabuelo tuviera un hijo más, esta vez con la hija del dueño de la casa donde habitó durante dicho período. Bien que, tales rumores aún no han sido confirmados.
     Accidentalmente o no, precisamente a los rumores del hijo del bisabuelo se centran las personas de mi familia cuando discuten acerca de la justificación de la fe en Dios. Se cuestionan, ¿cómo creer en Jesús y lo que se le asume de haber ocurrido hace dos mil años, cuando ni siquiera saben cuántos niños tenía Đuro? Si bien, pese a que sospechan de Cristo, ninguno de ellos, o de nosotros, dirige injurias hacia él. Porque, aunque no se consideraba un santo, ni visitaba la iglesia, el bisabuelo Đuro consiguió en su vida al menos una cosa divina - no utilizó la escopeta con la intención de matar - y gracias a ella se merece, no por accidente, su lugar en la primera historia publicada en mi blog. Además, ganó la guerra y vivió suficiente tiempo para enseñar a sus descendientes esa bonita lección acerca de Dios y de su propia nación (a lo mejor no lo hizo con otra intención, sino para que el único extranjero en la familia, Sergi, hoy en día no se sienta solitario en su propio gran conocimiento sobre Serbia).
     Y durante todo este tiempo mientras yo pensaba y escribía sobre el bisabuelo, Sergi avanzó mucho incluso sin mi ayuda. Había leído toda la materia relacionada con las tres declinaciones restantes: la quinta, la sexta y la séptima. Particularmente aprendió rápidamente la última - el locativo - que responde a la pregunta: “¿En que se basa una cosa?” En este caso, como respuesta, podría servir el hecho de que este post hable sobre la persona cuyos cimientos fueron puestos hace mucho tiempo. En la praxis de no disparar intencionalmente a un hombre.
     ¿Existió alguna persona en tu familia que participara en la Primera Guerra Mundial y tuviera una opinión similar a la de mi bisabuelo Đuro?
                                                   

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